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Los
cuatro elementos, tierra, agua, fuego y aire, eran utilizados por las
antiguas filosofías para tratar de explicar los patrones establecidos en
la naturaleza. En el caso de Jabier Fuertes, director de
Troka, definen una vida en constante aventura que no se ciñe
a un patrón establecido. Fue en los Alpes, en la ascensión a la
espectacular cadena montañosa de cuatromiles, donde Jabier empezó a
fraguar la idea que más tarde le llevaría a vivir al lado del mar en
conexión permanente con el agua.
Desde que con 15 años comenzara a
participar en grupos de ocio, su vida ha transcurrido más tiempo al
aire libre que bajo cubierta. Un año más tarde se inició en la
escalada y con 17 hacía sus primeros pinitos coronando tresmiles.
“Siempre he tenido claro que quería dedicarme a esto, es mi pasión desde
que era pequeño”, apunta Jabier, que por aquel entonces compaginaba el
montañismo con su trabajo en la Escuela de monitores de Urtxintxa.
Aquella
idea que surgió en la cima de la montaña se materializó poco
después con el nombre de
Troka Abentura y en compañía de su socio por aquel entonces,
Jabier Gorostiza. “La primera actividad la protagonizaron un grupo de
escolares del colegio de Jesuitas que realizaron una expedición a las
cuevas”, recuerda mientras muestra orgulloso la foto que lo constata.
Después de arrancar con oficinas en
Bilbao y una sede en la sierra de Guara (Huesca), salió a concurso la
gestión del albergue de Gorliz y Jabier se embarcó en una
nueva aventura: la gestión
hostelera. “Hemos ido aprendiendo con el tiempo porque no teníamos
experiencia, pero ya llevamos aquí ocho años desarrollando a la vez las
actividades de
Troka”.
Durante
ese tiempo, reconoce haber dejado un poco de lado la montaña. La
sensación de movimiento que experimenta
practicando surf le ha cautivado por completo. “Siempre me ha gustado
el agua y ahora que trabajamos junto a la playa es una gozada”.
Otro
cambio que ha tenido que asumir ha sido robar tiempo a la práctica de
actividades para meterse de lleno en el terreno de la gestión. “Al
principio supuso un trauma para mi, y aún hoy lo sigo echando de menos,
pero ya me he acostumbrado. Alguien tiene que dirigir todo esto”,
asegura Jabier, quien se muestra convencido de que el éxito de una
empresa como la suya reside en
el equipo humano que hay detrás. “Cuando se realizan este tipo de
actividades necesitas gente que esté motivada, que sepan transmitir la
pasión por lo que hacen, y aquí eso se cumple al cien por cien”.
Troka
sigue creciendo y hace dos años que se puso en marcha una base en
Sestao. Además, en la actualidad desarrollan un proyecto cuyo
objetivo es adaptar el máximo de actividades posibles a personas
discapacitadas. “Nos gustaría ponerlo en marcha para
2010”. Mientras, continúan con el día
a día. “Lo más demandado son
los
descensos por la ría de Butrón y los acantilados. También el
surf, con los campus que organizamos”.
Un día practicando surf en San
Vicente de la Barquera, miró hacia los Picos de Europa y se acordó de un
antiguo amor que tenía olvidado hace años, y constató una espinita
clavada: “Quiero hacer treking en Himalaya”. Tierra y agua, una vez más.
Jabier Fuertes, director de
Troka Abentura |